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CINE NACIONAL EN ASCENSO abril 21, 2009

Posted by Revista Vamos in Audiovisuales, cine, Cultura.
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El primer paso está dado, el miedo a hacer cine en Bolivia ha quedado atrás. La cantidad de películas nacionales que desde 2007 se han estrenado y las que se encuentran actualmente en producción, lo prueba. El reto ahora es superar esa cantidad con calidad y que el público acompañe este crecimiento.

Texto: Paola Iporre Kalteis

La lista es larga y las expectativas enormes. No hay duda de que en los últimos años el sector cinematográfico del país ha tenido un despegue sin precedentes: desde 2007 los estrenos de películas nacionales han dado qué hablar y este año la cantidad de filmes que se encuentran en plena realización -y los que ya se han mostrado- constituye un récord en la historia del cine en Bolivia.

¿Por qué de pronto surgen tantas propuestas cinematográficas? Gerardo Guerra, productor y distribuidor de Londra Films, explica que la oleada de películas que se viene es un reflejo del efecto multiplicador que está generando el cine digital. “Al ser más accesible la realización y la distribución en formato digital, se están abriendo puertas en todos lados. Están surgiendo realizadores en lugares donde no pensábamos ver películas, como Potosí, y es paradójico que en Tarija haya más producción que cines (las salas se cerraron hace algún tiempo)”, señala.

Por supuesto, a la hora de hablar de sus proyectos los autores no esconden su entusiasmo con todo ese desarrollo y esperan que los beneficios para esta industria sean muchos. Y es que varios son los títulos que ya se esperan en las salas de cine, como varios los productores, directores y actores que, como hormiguitas, se encuentran trabajando arduamente para llevar sus historias a la pantalla grande.

Recientemente el tarijeño Rodrigo Ayala estrenó su filme ‘Historias de vino, singani y alcoba’, con el que presenta una serie de aventuras y enredos amorosos que reflejan el humor característico del sur del país (tal como lo hiciera con ‘Día de Boda’, estrenada a principios de 2008). La película del ‘Pocholo’ promete igualmente contagiarnos de buen humor, ése al que el cochabambino Guery Sandóval nos acostumbró en sus presentaciones con Tra-la-la show.

El Ascensor

El Ascensor

Por su parte, los cruceños Paz Padilla y Tomás Bascopé se estrenan con sus óperas primas ‘En busca del paraíso’ y ‘El Ascensor’, respectivamente (ambas se encuentran en la etapa final de producción). Mientras que desde La Paz, ‘Hospital Obrero’ de Germán Monje, ‘Zona Sur’ de Juan Carlos Valdivia y ‘Los Marqueses’ de John Cornejo y Jorge Viricochea, se alistan para recibir los aplausos del público. Sorprenden también las producciones que vienen desde Sucre y Potosí, como ‘La maldición de Rocha’ de Roberto Carreño y ‘Verse’ de Alejandro Pereira. Y la lista continúa…

Tanto directores que se estrenan como cineastas reconocidos, afirman que este ‘boom’ del cine boliviano es bastante alentador. “Por supuesto que es positivo que se esté generando toda esta producción, eso quiere decir que los bolivianos nos estamos dando cuenta que hacer cine no es cosa de extraterrestres. Yo agradezco que haya esta cantidad de producciones nacionales y que el trabajo audiovisual se esté expandiendo en departamentos como Beni, Pando, Potosí y Tarija”, señala Germán Monje, que se está estrenando como director con ‘Hospital Obrero’, un filme que apostó a actores naturales para narrar las historias de seis personajes procedentes de distintos rincones del país que se conocen durante su estadía en el hospital más grande de Bolivia. La película se encuentra en la etapa de posproducción de sonido y grabación de la música original; se espera su estreno para el mes de julio.

“El hecho de que en estos momentos se esté desarrollando tal cantidad de producciones resulta un beneficio para todos. La competencia nos obliga a mejorar como artistas y productores; y por otro lado, será más común hablar de óperas primas cuando busquemos auspicios”, indica Tomás Bascopé, director de la película ‘El Ascensor’, un filme que transcurre dentro de un elevador en un 90% y que cuenta con las actuaciones de Pablo Fernández, Jorge Arturo Lora y Alejandro Molina.

El director de ‘Dependencia Sexual’ (2003) y ‘Quién mató a la llamita blanca’ (2006), Rodrigo Bellott, también ve con muy buenos ojos que gente que antes no se había animado a hacer cine ahora lo esté haciendo, y en lugares donde antes no se había visto este tipo de trabajos: “Se ve cine de Sucre, del Beni, de Pando, de Tarija y más cine de Santa Cruz… eso es muy importante porque el cine es el espejo de un país, y es necesario que ese reflejo no venga de un solo lugar y de una sola generación, sino que sea múltiple y diverso como nos autodenominamos”, señala el cineasta que actualmente se encuentra ultimando detalles de ‘Rojo, amarillo y verde’ junto a Sergio Bastani y Martín Boulocq.

Hasta aquí todo bien. El primer paso está dado, se está haciendo cine. ¿Ahora qué?

EL RETO

Después de la cantidad, la calidad. Ése deberá ser el siguiente paso junto al apoyo de los espectadores.

Si la larga lista de películas recién terminadas o a punto de estrenarse entusiasma a todos en el ámbito cinematográfico, también preocupa de alguna forma porque los riesgos pueden aumentar.

“Esta variedad de producciones y películas está generando un nuevo mercado, lo que va a hacer que el público empiece a ser más exigente con el cine boliviano”, indica Gerardo Guerra de Londra Films, haciendo hincapié en que los trabajos mediocres seguramente serán criticados y hasta rechazados.

Germán Monje, que también intervino en la edición del documental ‘El estado de las cosas’ de Marcos Loayza, está conciente de esto: “Lo malo de este fácil acceso a la producción, es que se corre el riesgo de caer en la irresponsabilidad de narrar historias absurdas”, señala. Mientras que para Rodrigo Bellott existe una limitante en el cine boliviano que va más allá de la producción o la dirección de una película: “No se piensa en grande. Seguimos pensando a Bolivia como la última frontera”, dice, aclarando que se trata de una crítica a cómo se ha formado la sociedad culturalmente, porque la falta de autoestima no permite a los bolivianos ni siquiera animarse a mandar sus películas a festivales internacionales, pensando que no podrán competir en ellos.

“El problema que veo en el cine boliviano es esa necesidad de validarnos solamente en Bolivia. Cuando deberíamos pensar en más grande y no achicopalarnos haciendo un cine para que nos vaya bien solamente dentro del país”, dice este cineasta que recientemente estrenó ‘Perfidia’ en el Festival Internacional de Miami, una película que él describe como sensorial, lenta y meditativa, y que espera mostrar en las salas nacionales hasta fin de año.

Otro de los problemas que se plantea apropósito de este ‘boom’ fílmico es el reducido espacio que existe en Bolivia para dar cabida a todas las producciones nacionales, que llegan para pelearse su plaza con películas comerciales.

“No sé si se van a poder estrenar todas las películas este año por falta de espacio, porque tradicionalmente las salas evitan exhibir dos o tres películas bolivianas al mismo tiempo por cuestión de compromisos y presión de programación. Creo que este año se va a tener que ceder, pero eso va a significar que el público tenga que resignarse a no ver todas las propuestas nacionales por falta de tiempo o dinero”, dice Guerra como buen conocedor de este movimiento en el país, donde no contamos con salas especializadas ni populares, sino más bien cines que abarcan a una sola clase económica de la población.

“Para que el mercado del cine boliviano se complemente no sólo con cantidad de películas, hace falta que se expandan las salas para llegar a complacer a todos los gustos con la variedad de películas que están apareciendo. Si no se da esta expansión de mercado, este fenómeno de la cantidad puede generar un rechazo del público, donde buenos o malos podrían caer. Lastimosamente ese rechazo puede hacerse de forma generalizada y no selectivamente”, añade a modo de advertencia sobre el riesgo que la industria cinematográfica ha decidido tomar al llevar adelante tal cantidad de películas.

AUDIOVISUAL BOLIVIANO

Documentales

Dentro de los proyectos que conforman el audiovisual boliviano, también se encuentran documentales de diversa índole, como ‘Un día más’ de Leonardo de la Torre y Sergio Estrada, ‘El estado de las cosas’ (foto), de Marco Loayza o ‘Inal Mama’ de Eduardo López.

Extranjeras

No son producciones nacionales pero forman parte del audiovisual boliviano por involucrar actores o escenarios nacionales: ‘Che Guerrilla’ (foto) de Steven Soderbergh o ‘Postales de Copacabana’, producción alemana filmada en La Paz, en la que participa Paolo Agazzi, entre otras.

LUZ, CÁMARA Y ACCIÓN

  • Menos14 en marzo (Directores egresados de la UCB- La Paz)
  • Domingo (Okie Cárdenas – Cochabamba)
  • ECOman (Hugo Torrico – Cochabamba)
  • El Ascensor (Tomás Bascopé – Santa Cruz)
  • En busca del paraíso (Paz Padilla – Santa Cruz)
  • Historias de vino, singani y alcoba (Rodrigo Ayala – Tarija)
  • Hospital Obrero (Germán Monje – La Paz)
  • La maldición de Rocha (Roberto Carreño – Potosí/Sucre)
  • La santa de la calle (Tonchi Antezana – Santa Cruz)
  • Los Marqueses (John Cornejo y Jorge Viricochea – La Paz)
  • No te vayas (Cochabamba)
  • Perfidia (Rodrigo Bellott)
  • Pocholo (Guery Sandoval – Cochabamba)
  • Rojo, amarillo y verde (Rodrigo Bellott, Sergio Bastani y Martín Boulocq)
  • Verse (Alejandro Pereira – Sucre)
  • Zona sur (Juan Carlos Valdivia – La Paz)
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Comentarios»

1. mauricio - junio 4, 2009

Que interesante que los europeos vean la pelicula no veo españa y no los bolivianos, me refiero al film “NO VEO ESPAÑA” que por lo visto no pretende ser estrenado aqui.
website http://www.noveoespaña.com

2. Norma Lourdes - julio 25, 2009

Bueno creo que es por cultura de cine q se tiene fuera de nuestras fronteras bolivianas, cosa q es triste ,no saber apreciar lo nuestro. El caso es que cine como esta inyeccion de valores, de reflexibilidad y su enfoque social no hacele hace falta olfato extranjero por que los necesitados somos nosotros los q estamos dentro, los q vivimos esta fragmentacion osea,los de aqui lo unico q me deja ese sabor amargo es la ligera necesidad de que alguien nos diga que somo personas dignas de merecer todo cuando el esfuerzo la decision y la confianza van de la mano. Este tipo de tematicas necesitamos en colegios, universidades para que las futuras generaciones sepan que creer en uno mismo y aprender a pensar es la llave q abrira las puertas del mañana asi q no por solo por distraccion ir a ver la peli sino por obligacion y por impulsar lo nuestro sino quien lo hara? creo q el che nos dijera que ya era hora de despertar….

3. CINE-NACIONAL-EN-ASCENSO : Sysmaya - agosto 11, 2009

[…] Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya El primer paso está dado, el miedo a hacer cine en Bolivia ha quedado atrás. La cantidad de películas nacionales que desde 2007 se han estrenado y las que se encuentran actualmente en producción, lo prueba. El reto ahora es supe El primer paso está .. […]


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