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ORQUESTA SINFÓNICA JUVENIL EN PLENO ENSAYO julio 23, 2009

Posted by Revista Vamos in Arte, Cultura, espectáculos, Música, sociedad.
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Asistir a un concierto de la Orquesta Sinfónica Juvenil no es lo mismo que ir a uno de sus ensayos: En el concierto disfrutamos de las maravillas que nos dejaron genios como Beethoven, Chopin o Mozart. En un ensayo en cambio, descubrimos el esfuerzo y la dedicación que los músicos hacen

para interpretar esas melodías

Texto: Paola Iporre Kalteis

Fotos: Andrés Unterladstaetter

Apenas los instrumentos alzan sus notas y la sinfonía empieza a inundar el escenario, un grito inesperado paraliza todo… “No, no, no ¡Cuántas veces lo vamos a tener que repetir!”… es el director, que no tiene ningún problema en insistir una y otra vez con la misma nota. Algo así son los ensayos de la Orquesta Sinfónica Juvenil (OSJ), llenos de persistencia, dedicación y mucha paciencia.

Sería muy interesante hacer una crítica sobre la calidad interpretativa de las presentaciones que ofrece esta orquesta de jóvenes músicos, pero luego de presenciar unos pocos minutos de sus prácticas creemos más relevante mostrar en estas páginas el ‘backstage’ de esos conciertos, que a muchos nos dejan boquiabiertos cada vez que los escuchamos. Te invitamos a conocer cómo se hace para lograr un concierto como el que nos presenta la OSJ en cada temporada.

Un gran músico se hace…

“…con 20% de talento y 80% de disciplina”, es la respuesta casi pactada que hacen tanto el director de la OSJ como los jóvenes que la conforman. Y es que con tal número de integrantes (55 músicos), la coordinación debe ser impecable, y para ello por supuesto se requiere de mucha disciplina. ”Uno no puede estar tocando por su cuenta, todos tenemos que seguir la misma línea”, dice el director Roland Schlieder a la hora de hablar de la dinámica que se debe seguir para alcanzar un buen nivel en las interpretaciones.

Schlieder cuenta que ése fue justamente el primer desafío con el que se encontró la OSJ al iniciarse: la falta de disciplina en los chicos. “Cuando comenzamos a los padres les gustó la manera cómo manejé la Orquesta, porque no lo hago con la disciplina que se acostumbra aquí (relajada); yo lo hago a la alemana, con mano de hierro, y el que llega cinco minutos tarde recibe la hecatombe delante de todo el mundo”, dice tajante, explicando que en Bolivia estamos acostumbrados a una educación más tranquila… “peor en este ambiente aparentemente de hobby (el de la música)”. Y agrega que, en este caso, el hobby hay que tomarlo en serio, tanto como un trabajo que luego generará ingresos.

Schlieder, que estuvo en la dirección de la Orquesta desde que ésta se creó el año 2003, explica que el tema de la responsabilidad y el compromiso es de aplicación permanente entre los jóvenes de la Sinfónica Juvenil. “La disciplina es la que hace a un gran músico, no el talento. En todas partes del mundo ser un gran músico significa 20% de talento y 80% de disciplina, pero aquí todavía se cree que es al revés”, dice. “¿Por qué en Europa y Asia las orquestas de jóvenes tienen semejante nivel? No es porque sean más talentosos, sino porque tienen disciplina. Es por eso que en Japón o China, un chico de 12 años toca a un nivel súper alto, porque su cultura viene con esa disciplina. Nuestra cultura en cambio, no la tiene”.

Con él coincide Cristina Zankiz, violinista de 24 años que se encuentra a mitad de su maestría en música, especialidad violín, becada en la Universidad de San Diego (Estados Unidos). “Si hay talento y no hay perseverancia, no hay nada”, dice con tal seguridad que no deja dudas de los 19 años que lleva como violinista (empezó a tocar el instrumento a sus cinco años). “Lastimosamente nuestra cultura es así, si una invitación es a las 7:30, todos dicen ‘Ah, seguro va a empezar a las 8’. Pero a la larga uno aprende a ser disciplinado y responsable”… Si no hubiera sido así en su caso, ella no podría mostrar un currículum lleno de participaciones destacadas y presentaciones en el exterior. “He formado parte de diversas agrupaciones como el Cuarteto Zípoli, la Triada, Voces Unidas, el dúo Artemis que tengo con Ana Valeria Romero (también becada en la Universidad de San Diego)… he podido viajar en varias ocasiones a diferentes festivales, en Estados Unidos y Chile, y formé parte de la ‘Orquesta Sinfónica de Juventudes de los Países Andinos’, que reunía jóvenes músicos de los cinco países que conforman el Pacto Andino y con la que hicimos una gira por Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia…”, señala Cristina en un claro ejemplo de que “el hecho de hacer música no sólo te convierte en una persona disciplinada y responsable, sino que también mejora tu calidad humana y te abre muchas puertas”.

Pero el tema de la falta de disciplina en la cultura no se reduce a la actitud de los jóvenes cuando se inician, se extiende luego al hecho de que ellos como músicos tienen que hacer entender a sus amigos y en algunos casos hasta a la familia, que la música es un compromiso y una prioridad. “Hay ensayos sábados, domingos o feriados, entonces hay que dejar de lado el helado o el cine con los amigos o la ida al campo con la familia”, señala al respecto Cristina.

“También resulta un problema a la hora de recaudar fondos, porque las empresas no valoran el hecho de que estos jóvenes vengan tres veces a la semana -o cinco cuando tienen que preparar giras, como ahora que se alistan para dar conciertos en Argentina y Chile-, dejen sus fiestas, dejen sus reuniones con amigos, dejen el teléfono (la mayoría está en esa etapa de charlar por horas), para ensayar con la Orquesta y dejarse llamar la atención con tal de que la música salga a un nivel aceptable y disfrutable para el público”, destaca Schlieder sobre los sacrificios que realizan los chicos de la OSJ. A decir del director, los músicos de la Sinfónica Juvenil, que están entre los 15 y 25 años, tienen sobre sus espaldas las exigencias de un público adulto que no perdona que un concierto salga mal.

Por eso, la próxima vez que vayamos a uno de sus conciertos nos toca disfrutar de las melodías de grandes como Beethoven, Chopin o Mozart, y también considerar la entrega incondicional y los esfuerzos que hacen los jóvenes que están sobre el escenario para lograr los gratos resultados que nos endulzan los oídos.

SONIDOS QUE ABREN PUERTAS

Para los jóvenes de la Orquesta Sinfónica Juvenil, la música está siendo el puente que los conecta con interesantes oportunidades de desarrollo profesional. Como ejemplo está la experiencia de la ya mencionada carrera de Cristina Zankis, que junto a Ana Valeria Romero se encuentran cursando una maestría en música en los Estados Unidos, ambas en calidad de becarias. Para Ana Valeria, que inició su relación con las cuerdas a los 8 años, la creación de la OSJ significó retomar sus aspiraciones de seguir una carrera musical luego de haber concluido sus estudios en el Instituto de Bellas Artes. “Cuando salí bachiller no habían muchas perspectivas para que yo pudiera seguir estudiando música y sabía de mis limitaciones para hacer la carrera en el exterior”, dice antes de explicar todas las gestiones que tuvo que hacer una vez supo que tenía la posibilidad de seguir una maestría en su especialidad, la viola.

Tanto Cristina como Ana Valeria tienen mucho que contar sobre su experiencia en la Universidad de San Diego, desde cómo es estar en un ambiente académico dedicado exclusivamente a la formación de músicos, hasta las diferentes oportunidades que surgen para ganar práctica en los escenarios. Además tienen una visión más aguda sobre los obstáculos a los que se deben enfrentar los jóvenes que quieren dedicarse a la música en Bolivia, donde no hay el apoyo ni la comprensión de la sociedad ante el amor al arte, y por lo tanto tienen planeado retornar al país una vez finalizada su maestría, en un año, y llevar adelante proyectos que ayuden en la formación de los jóvenes en la música.

FORMANDO CIUDADANOS

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Roland Schlieder, director de la orquesta, cuando empieza a hablar del trabajo que realiza la OSJ como institución, lo primero que hace es explicar su proyecto social. “Lo que pasa es que cuando buscamos auspicios, lo primero que nos preguntan es sobre nuestro proyecto social, pero lo que las empresas quieren escuchar es si damos becas a los chicos pobres”, dice.

“No valoran el hecho de que nosotros estamos educando a los jóvenes (que integran la orquesta) como ciudadanos, así sean de colegios privados de renombre”, explica, dando ejemplos de lo desastrosa que llega a ser la conducta de muchos de ellos: “…lo que aprenden de disciplina lo aplican sólo en su colegio, salen de ahí y son un despelote”. Además, explica, la Orquesta es un lugar de real integración social. Porque integración es lograr que se comuniquen las diferentes clases sociales: en la orquesta tenemos chicos de colegios privados y que están en programas estatales y del Plan 3000. Se trata también de un trabajo social integral porque los jóvenes se forman con una opción real de trabajo. Esto último lo ejemplifica Cristina Zankis que asegura haberse ido de vacaciones al extranjero con los ingresos que logró con su Cuarteto Zípoli, contratado para diversos tipos de acontecimientos.

TEMPORADAS 2009

‘Desenfrenada emoción’

Ese fue el nombre de la 1º Temporada de conciertos que dio este año la OSJ, cuando se escuchó la Obertura de Egmont de Beethoven, el Concierto para Clarinete Nº 3 de Carl Stamitz y el Concierto para piano Nº 1 de Tchaikovsky. Estuvieron los solistas Daniel Olmos-Herrera de España y Gerardo Fernández de EEUU.

‘Genios del Romanticismo’

La segunda temporada de conciertos estuvo marcada por los acordes del periodo romántico. A principios de junio los jóvenes de la Orquesta presentaron Rapsodia Ungara Nº 2 de Franz Liszt y el Concierto para piano Nº 1 de Frederic Chopin. Engalanó el recital el solista en piano Eugenio Urrutia (EEUU/Chile).

‘Beethoven el romántico’

El 25 de agosto comenzará su 3º Temporada. Podremos disfrutar de las genialidades de Mozart (Obertura el Impresario), Tchaikovsky (Serenata para cuerdas Op. 48) y por supuesto de Ludvig van Beethoven (Concierto para violín en Re-mayor). Se presentará como solista en violín el alemán Félix Olschofka.

‘Una noche en la Ópera’

La cuarta temporada de conciertos está programada para el mes de octubre, comenzando el día martes 27. Se caracterizará por presentarnos una selección de grandes arias del mundo de la ópera. Finalmente para diciembre, y como todos los años, se llevará a cabo una presentación de villancicos para engalanar la época navideña.

Cortitas

– LA ORQUESTA SINFÓNICA JUVENIL ESTÁ CONFORMADA POR 55 MÚSICOS DE 15 A 25 AÑOS. ADEMÁS EXISTE LA ORQUESTA INFANTIL Y LA PRE INFANTIL, DONDE EMPIEZAN A LOS 5 AÑOS.

– LA PRIMERA PRESENTACIÓN OFICIAL QUE DIO LA OSJ FUE EL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2003. ACTUALMENTE, TIENE UN DIRECTORIO FORMADO POR 9 EJECUTIVOS.

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Comentarios»

1. Ernesto - julio 26, 2009

Me alegra Roland que estes en ese nivel, todavia me acuerdo de los comienzos como director, casi nadie o nadie creia que ibas a llegar a ese nivel.
Espero poder escuchar a tus jovenes artistas cuando vaya a Santa Cruz.

Saludos desde el desierto

Ernesto

2. Marcela Urenda - julio 27, 2009

Me parece muy lindo el enfoque diferente que se le ha dado a este artículo. Es interesante leerlo, tanto para gente entendida en música, como extraños que por primera vez se adentran a este tipo de actividad. Me gustó mucho.


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