jump to navigation

PARA SALIR DEL SÍNCOPE agosto 31, 2009

Posted by Revista Vamos in Arte, Cultura, espectáculos, Música.
trackback

Subir al escenario, desnudar el alma con la voz y los instrumentos, dedicar la vida a la música. En Santa Cruz se lucha pero aún no se logra gestionar un movimiento musical urbano de peso. ¿Las razones? Las analizamos en este reportaje lleno de notas disonantes

Texto: José Andrés Sánchez

Fotos: Andrés Unterladstaetter


No es tarea fácil. ¿Cómo analizar algo que quizá no exista? ¿Es posible realizar una mirada crítica acerca de un tema que podría parecer inventado? Las posibilidades para caer en el error y la especulación son altas y lo que menos queremos en nuestra revista es jugar a la desinformación. Pero el desafío estaba ya impuesto desde la reunión para definir los reportajes para este nuevo número. Hay que analizar el ‘movimiento de la música urbana de Santa Cruz’, destacar a las bandas y solistas exitosos, exponer los desafíos para la industria y proponer caminos diversos para masificar aún más la llegada de nuestros músicos. Sí, parece un mal chiste, pero en fin… aquí vamos.

Desde hace muchos años Santa Cruz de la Sierra busca desesperadamente convertirse en la ‘capital cultural’ de Bolivia. En este afán es que se desarrollan los ya célebres festivales de música barroca y de teatro. También tenemos otros eventos un tanto más pequeños pero igualmente vistosos y participativos: Elay Puej, Tentayape, Patujú, Feria Internacional del Libro, etc, etc. Pero, ¿qué evento masivo musical se realiza? Quizá el referente inmediato sea el festival Niño Feliz, que reune a bandas de rock y metal una vez al año para que se presenten gratuitamente y así recaudar juguetes y regalos para niños de escasos recursos. Otros referentes… no tenemos. Es cierto, hay festivales intercolegiales, de bandas, nuevos emprendimientos que buscan cargar la bandera y promocionar a las bandas, pero hasta ahora son apenas esfuerzos que aún deben consolidarse. Esta falta de ‘vitrinas’ es un freno.

No se trata de que no hayan propuestas en la ciudad. En los últimos dos años han proliferado las bandas… ahora tenemos grupos de música electrónica, punk, pop, tropical, rock, blues, reggae, experimental y un largo etcétera. Cada vez son más los jóvenes que toman los instrumentos para juntarse con amigos y hacer algo de ruido. Y cada vez más se combate al síndrome del ‘cover’ que no le permite a los grupos mostrar sus temas propios. Dicho en otras palabras, hay azúcar para endulzar la taza, lo que falta es echarle el agua y batir el contenido.

Apenas hace falta realizar un breve recorrido por los boliches de la ciudad para caer en cuenta de que hay diversidad de propuestas. Este fin de semana, mientras escribo este reportaje, sé que habrá rock en Live! y en el Irish Pub. También me he enterado que habrá presentaciones de música brasileña en Lorca, noches acústicas en Centrósfera, de que Charango y Pathy Difhusa compartirán escenario, en fin, aunque quisiera asistir a todas las presentaciones se me haría imposible.

Es por eso que surge la interrogante. Tenemos bandas, que suenan relativamente bien y que poco a poco forman alrededor de ellas a sus grupos de seguidores. Tenemos boliches y bares dispuestos a cederles espacios para que se presenten y den a conocer sus ritmos y canciones. Tenemos a una juventud ávida por consumir música moderna, que se aleja de las convencionalidades del pasado y que se transforma y se amolda a los tiempos modernos, que se expresa a través de sus vestimentas, gustos artísticos y claro, gustos musicales.

Entones, ¿qué es lo que sucede? ¿Por qué los medios de comunicación ignoran a este novísimo grupo de bandas? ¿Por qué son tan escasas las empresas privadas dispuestas a apoyar a los músicos locales? ¿Por qué los compositores deben ser tan buenos para crear canciones como para promocionarse a sí mismos? De pronto, los cantantes terminan convirtiéndose en marketeros de primera, en gestores musicales, en productores de eventos, en directores de videos… una ensalada en la que se confunden las funciones.

TALENTO HAY, FALTA PROFESIONALIZARSE

¿Cómo ven los músicos esta situación? Ronaldo Vaca Pereira (Animal de Ciudad) lo explica claro y directo: “Siempre aparecen nuevas bandas. Yo, al menos, he descubierto el último año a muchas de muy buena calidad y con muy buena perspectiva. Existe mucha producción que se anuncia con bombos y platillos y termina siendo fuego de chala, mientras que otras producciones con menos mediaticidad quedan en la oscurana. Un ejemplo es el del movimiento hip-hopero, que es poderoso pero no tiene la visibilidad del rock, del pop, del rockandroll y que también tiene un excelente trabajo. Hay bandas punk bastante interesantes, de pronto el blues y el rockandroll están renaciendo. Y con esto de que la tecnología está cada vez más cerca de uno, ya no hay fronteras para la creatividad, sólo las que están en nuestras cabezas”.

A su vez, el cantante de Los Salmones expone un punto de vista algo más crítico. “Lo de las bandas…creo que hay mucho entusiasmo y ése es el germen bendito. Pero todavía somos, y me incluyo, de corte amateur.Lo más importante es ascender a primera rápidamente, y eso es escuchar, tocar, girar, viajar, leer y mirar. Las buenas bandas tienen cuatro patas…y lástimosamente cuesta todavía entontrar una completita, esto significa: Sonido refrescante (no tiene que ser abominablemente original), letras e interpretaciones esmeradas, equilibrio sonoro, o sea, un sonidista, y actividad estética y escénica compacta e intelectualmente divertida”. Así lo expresa Miguel Cabruja, uno de los ‘front men’ que más da de qué hablar en los últimos tiempos.

SI ESTO ES APOYO EMPRESARIAL, ¿EL APOYO DÓNDE ESTÁ?

Todos coinciden, no se puede hablar de una  industria formada, pero la esperanza es lo último que se pierde. Gabriel Kavlin, co-organizador del festival ‘Sonidos de Acá’, explica la figura: “Las empresas son bastante reacias a apoyar lo nuevo, lo que significaría arriesgar. Creo que con el tiempo todo esto va a cambiar, no pueden mantenerse los mismos esquemas”, aclara Kavlin, que es responsable de la realización del festival que editará un disco recopilatorio de todos los artistas que participen.

Para Alejandro ‘Pakumuto’ Céspedes, de la banda Polysónica, el problema es generacional. “Son las empresas las que tienen el poder de invertir en estos nuevos talentos. Lamentablemente quienes las manejan son personas mayores. Está bien, porque todos lo vamos a ser algún día, pero la juventud no es por la edad, sino un estado mental, una cuestión de actualizacion”, clarifica.

Las palabras de Animal de Ciudad son las ideales para dar por finalizada esta nota. Optimista no es, pero realista… bastante: “No, no creo que haya una industria de la música aún. Muy pocos viven de la música. Tener una industria significa tener producción musical masiva de los artistas (no la hay), tener sponsoreo para conciertos y eventos (no lo hay), que los medios y en especial las radios difundan la música (eso no ocurre como debería) y que los conciertos se llenen (eso tampoco pasa). Existe una industria de la música, pero está vinculada a espectáculos de afuera; de los de adentro no se acuerdan. Todos te piden tocar “para difundirte” (sin paga). Una industria se hace cuando el dinero fluye y los artistas, gestores, músicos y técnicos viven dignamente de lo que hacen. Estamos lejos de eso todavía. Perdón por el pesimismo”.

Ésa es la encrucijada, en una ciudad que se jacta de ser culta y moderna, sus músicos deben luchar por conseguir $us 100 para alquilar equipos y ofrecer algún concierto. ¿Será cierto que Santa Cruz es la capital cultural del país?

ALTOS DECIBELES

Eventos

Son varios ya los eventos que se perfilan como promotores de los ritmos de acá. En un breve repaso podemos nombrar: Sonidos de Acá, Zoonidos Urbanos y el Festival de Música Contemporánea. De igual manera, los ritmos más pesados realizan encuentros bastante seguido. Unirse, la mejor manera para hacerse escuchar.

Lo clásico crece

A diferencia de lo que sucede con las bandas de música pop y rock, las orquestas sinfónicas viven una época de apogeo. La Sinfónica Juvenil, Hombres Nuevos y las orquestas del SICOR cuentan con apoyo empresarial importante y cada día mejoran. Es un ejemplo de que el apoyo económico trae resultados destacables.

Para tenerlas en cuenta

A continuación, una lista de algunas bandas que producen desde Santa Cruz de la Sierra y que se abren paso:

MATAMBA

http://www.myspace.com/matamba

ANIMAL DE CIUDAD

http://www.animaldeciudad.com

ANOMALÍA

http://www.myspace.com/anomalia4

CHARANGO

http://www.myspace.com/charangow

UNDERNEATH

http://www.myspace.com/rockunderneath

DOMINIQUE

http://www.myspace.com/xxdominiquexx

PATTI DHYFUSA

http://www.myspace.com/pattidhyfusa

Anuncios

Comentarios»

1. Arturo - septiembre 1, 2009

Charango esta loquisimooo los vi en duda el jueves pasado y estan locangos


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: