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LAS MUJERES SÍ SOMOS COMPLICADAS marzo 8, 2010

Posted by Revista Vamos in Uncategorized.
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¿Ser mujer en Santa Cruz hoy es…? Le preguntemos a quien le preguntemos, obviamente entre mujeres, la respuesta resulta muy interesante. Veamos por qué

Texto: Nicole Nostas y Paola Iporre

Fotos: Andrés Unterladstaetter y Andrés Jordán


Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Año 2010. Cecilia apaga su despertador sin abrir los ojos y mientras enciende la tele como una autómata que lucha por no aferrarse a la cama, revisa mentalmente su ropero y piensa en el tremendo día que la espera. Se levanta de un tirón y una vez pone los pies en el piso, no se detiene en todo el día.

No importa la edad de Cecilia, ni su ocupación, ni su estilo de vida… ella es una mujer que vive en Santa Cruz y que cada día se levanta con la certeza de que la jornada no le resultará fácil, sencillamente porque nadie ha escrito el manual que le diga cómo sobrevivir en esta ciudad circular, que se marea a sí misma en la lucha por conservar los valores del pasado y que se enorgullece por modernizarse aceleradamente. Y es que está claro que no podemos pecar de progresistas cuando hay muchas cosas que siguen intactas: Sólo como ejemplo, decimos que ahora las mujeres deciden sobre la cantidad de hijos que desean tener, pero al mismo tiempo una jovencita se retuerce de vergüenza cuando tiene que adquirir un anticonceptivo en la farmacia. En las Iglesias católicas los sacerdotes condenan las relaciones prematrimoniales, pero no tienen reparos en casar a una embarazada (porque ya es algo normal). En la sociedad se aplaude a la mujer que se destaca profesionalmente, pero se cuestiona duramente sobre su papel en la crianza de sus hijos porque se asume que ‘descuida las tareas del hogar’. (“Antes las mujeres se dedicaban más a sus pequeños, hasta tenían que hacerles la ropa porque no había donde comprar” dice Gladys, una señora de 80 años, casada hace 60, que tiene seis hijos, ‘diecitantos’ nietos y un sexteto de bisnietos).

Entonces cuando consultamos sobre qué es ser mujer en Santa Cruz, recibimos respuestas muy diversas e interesantes, contrapuestas y que abarcan desde lo más sencillo hasta lo más complejo de ser mujer. ¿Por qué? porque en Santa Cruz conviven mujeres que encaran la vida desde diferentes perspectivas, que se trazan metas muy distintas unas de las otras y que sueñan con un futuro muy personal. Pero en esa convivencia se encuentran con pruebas tan duras como ridículas, que a continuación tratamos de esquematizar.

Contradicciones generacionales

Una mujer cumple varios roles dentro de su familia: primero es hija, luego es esposa y madre, o madre y esposa (ojo que aquí el orden de los factores sí altera el producto) y finalmente es abuela. Y claro, entre medio será hermana, prima, tía, nieta… Hasta aquí todo bien. Pero resulta que en Santa Cruz se han suscitado grandes cambios con el transcurrir del tiempo que han provocado no solamente una importante modificación en las dinámicas sociales, sino también un choque generacional de gran consideración en el que las mujeres ‘de antes’ deben comprender la mentalidad de las actuales y aprender a adaptarse a las nuevas costumbres; mientras que las ‘nuevas’ mujeres deben soportar la censura y las críticas que lanzan las primeras, aunque finalmente no les importe mucho.

Entonces surgen los choques… ¿Cómo una madre que fue criada, por la ahora abuela, sin una educación sexual, convive con una hija que quiere y necesita (porque la sociedad se lo exige) experimentar su sexualidad sin miedos ni tabúes?, ¿cómo una hija se independiza de una madre que ni en sueños concibe que una mujer viva sin los cuidados y la protección de un marido?, ¿cómo una abuela acepta que su nieta sea madre soltera?

“Creo que las mujeres, especialmente las jovencitas, tienen muchas libertades. No preguntan si pueden salir, simplemente lo hacen y uno ni sabe con quién. Llegan a la hora que quieren… La verdad que en mi época no éramos tan liberadas como ahora, aunque ya estábamos más sueltas” apunta Marta, una mujer de 43 años que a pesar de que tiene una visión crítica de la mujer actual, tiene una cuenta de Facebook y sale a los ‘miércoles de mujeres’.

Y es así que las madres tienen que aceptar que sus hijas saben de sexo, que la joda empieza tarde y es por eso que llegan al amanecer, que conocen de alcohol y drogas y que no necesitan de un hombre para ser felices o para tener una vida cómoda. Eso sí, las hijas también tienen su parte en este asunto. Ellas deben buscar un equilibrio sin sacrificar sus deseos y necesidades, deben estar conscientes de que la figura de ‘mamá’ no cambiará nunca y que tienen el desafío de generar otro tipo de mentalidad cuando les llegue el momento de criar; porque al fin y al cabo, todas las mujeres somos víctimas de la incomprensión por parte de la otra generación.

Otra paradoja con la que nos encontramos en la actualidad es en la convivencia de mujeres de la misma generación que aunque coinciden en muchos puntos de vista, se contradicen en otros, como el matrimonio y la maternidad: Han cambiado las prioridades, si antes formar una familia se consideraba la realización total para una mujer, hoy lo es la superación profesional, por lo que se busca postergar el matrimonio. “Hoy hay mujeres de 30 años que no se han casado y que son exitosas, independientes, económicamente solventes y que tienen una mirada más amplia de la vida. E incluso las mujeres que sí se casan, tienden a postergar la maternidad y esto genera cambios en los estilos de vida” explica la psicóloga Mary Cruz De Urioste.

Si bien lo primero (superación profesional) ya es una norma social generalizada, lo segundo (la postergación del matrimonio y la maternidad) no lo es tanto: aun hoy encontramos mujeres que tienen en mente la edad de 30 años como su fecha de caducidad, entrando en desesperación si no logran tener un anillo en el dedo. Y por supuesto a las que esto no les importa y andan más preocupadas por, digamos, ahorrar para disfrutar de unas vacaciones en el Caribe, no les queda de otra que blanquear los ojos cuando sus pares les llegan con comentarios de urgencias: “¿Y vos hija para cuándo? Hay que apurarse ¿no?”.

Hombres

¿Qué sucede en la conquista? Aquí ya entramos a un plano en el que la mujer se encuentra con otro tipo de contradicciones. “Hay mujeres que están dando pasos agigantados respecto a su visión personal y a sus relaciones de pareja. Son mujeres afirmadas en sí mismas que persiguen relaciones de equidad y complementariedad con el hombre” asegura Urioste. Esta nueva necesidad, la de sentirse complementada y no sobrepasada, ha hecho que hasta la búsqueda de pareja sea distinta (recordemos que la mujer fue alguna vez considerada el ‘sexo débil’ y que en décadas anteriores vivía subyugada a las decisiones de su marido y que su rol se limitaba a las labores del hogar). En la época de nuestras abuelas era mal visto que la mujer tome la iniciativa, mientras que hoy esto es completamente normal. Aunque muchas veces esa parte de nuestra sociedad ‘chapada a la antigua’ no acepta esta forma de encarar la vida, porque si una mujer no llega a mostrar una pareja a la familia y a sus amigos, dado que mantiene una ‘relación abierta’, así como dice el Facebook, sin todos aquellos convencionalismos y formalidades, entonces ella es una ‘loca’, una ‘zorra’, una ‘bitch’.

Por supuesto que para muchos hombres tener relaciones sin compromisos formales es súper cómodo, y ya están acostumbrados a eso, pero cuando una mujer quiere establecer algo un poco más serio, surgen los inconvenientes: “Yo no pienso casarme todavía y mucho menos tener hijos, pero ya me cansé de tener sólo ‘gozos momentáneos’; ahora quiero una pareja estable. Pero los hombres salen despavoridos cuando se les plantea la idea”, nos comenta Carla, una treintañera.

Se puede decir entonces que la mujer de hoy tiende a mostrarse segura, decidida, independiente, libre de prejuicios, que se quiere muchísimo y que todos los pasos que da lo hace pensando en su bienestar y satisfacción personal, especialmente en cuanto a hombres se refiere. Todos estos atributos atraen a algunos hombres, pero asustan y repelen a otros. “Para ellos es amenazante ver a una mujer así, porque su crianza estuvo en manos de una mujer tradicional que le dio autonomía, pero no lo preparó para enfrentarse a un personaje como éste” dice la especialista.

Día a día

Es en ese panorama complejo que acabamos de esbozar que las féminas cruceñas viven y conviven, donde el día a día tiene particularidades muy interesantes e igualmente contradictorias, por ejemplo las relaciones con su contraparte masculina.

Por un lado tenemos al familiar, el padre o hermano, con quienes la convivencia normalmente no suele ser tan complicada, o en todo caso se suma a los choques generacionales mencionados anteriormente, pero con aderezos de sobreprotección, celos y, aunque usted no lo crea, machismo. ¿O nunca han escuchado la frase: “¡pero es que él es hombre!”? Normalmente las jóvenes la escuchamos cuando se nos ocurre mandarnos una buena chupa y llegar a casa sin saber dónde abandonamos los tacones… entonces, frente a las recriminaciones obvias gritamos “¡pero mi hermano también lo hace!”, y el papá contesta “¡pero es que él es hombre!”.

Otro ejemplo: Silvana, de 26 años, nos cuenta que viene de una familia donde las mujeres son “mojigatas” y los hombres ‘trasheros’ o metaleros, “Mi abuelo tiene el pelo largo”, describe. Ella salió con los gustos de los hombres de la casa, desde sus quince años usó manillitas de tachas y de púas y muchos collares, “El pelo lo tuve de todos los colores, puntas azules, rojas, anaranjadas. Pero resulta que todo lo que quiero hacer es demasiado transgresor para la sociedad, sólo porque soy mujer” cuenta, lamentando que sus padres nunca hayan aceptado su forma de ser.

El panorama cambia cuando se trata de la figura masculina como pareja. Aunque hay muchos ejemplos del día a día con este personaje, en la actualidad no podemos dejar pasar de largo el nuevo tejido que se está estableciendo poco a poco en Santa Cruz: la convivencia en pareja sin matrimonio de por medio. Tanto hombres como mujeres se inclinan por esta opción por diversos factores, uno de ellos el económico, pero el más fuerte es el querer ‘probar’ antes que correr el riesgo de un divorcio.

Si bien ambos tienen que asumir muchas responsabilidades tal como si fueran cónyuges, en la realidad este papel es confuso. “Como no sabés si sos esposa, novia o amante, la figura se complica… no tenés claro cuáles son tus responsabilidades y cuáles tus derechos. ¿Cuánto puedo exigirle?”, se cuestiona Silvia, de 27 años y que lleva una vida en concubinato hace dos, y explica que, por lo menos en su caso, su pareja nunca supo adaptarse a las labores del hogar. “De pronto te encontrás con que ‘te casaste’ con un niño y te toca ser su mamá”, protesta.

¿Y en el trabajo? Éste tampoco es un terreno fácil de sobrellevar. En este campo las mujeres pueden volverse ‘íntimas’ amigas en el cafecito pero se sacan los ojos en las salas de reuniones, mientras que los hombres dejan de ser ‘el objeto del deseo’ para convertirse en los contrincantes más odiosos. Aquí la  pelea es cuerpo a cuerpo tanto con hombres como con mujeres, la competencia profesional es dura y se da todos los días.

De esta forma, dar una definición de lo que es ser mujer en la sociedad cruceña, que bulle entre los recuerdos y lo moderno, no resulta para nada sencillo. Sin embargo, se puede percibir ya la visión de la mujer cosmopolita que está empezando a caminar por las calles de Santa Cruz mostrando su fuerza y convicción. Para ejemplificar recurriremos a las palabras de Alejandra, de 21 años, que nos describe lo que es ser mujer para ella: “Para que una mujer pueda llamarse ‘mujer’ debe ser independiente, es decir que dependa solamente de ella; en cuestión de imagen, tiene que verse bien, estar siempre arreglada y pensar en los detalles (no olvidemos que estamos inmersos en una cultura que le rinde culto a la belleza, y que por lo tanto esto pesa en la construcción del ‘ser mujer’); y tiene que saber defender su opinión”. Cuando se le pregunta sus planes para el futuro, Alejandra nos cuenta que espera terminar su carrera universitaria y completarla con una especialidad, también quiere seguir incursionando en la música (tiene una banda de punk) y más adelante piensa adoptar un hijo, además de los propios que espera tener. ¿Y no habló de tener un hombre en su vida? No ¿por qué? “Ah. Es que, no es que no lo vea necesario, pero podría vivir sin un hombre. Todo lo que nombré puedo lograrlo sola y nadie me lo va a quitar, en cambio un hombre va y viene, el matrimonio ya no existe porque te divorciás y luego viene otro”, concluye.

EN EL BOLSÓN

Causas

La revolución del papel de la mujer en la sociedad se dio por varios elementos, de los cuales destacan dos vértices fundamentales: la creación de la píldora anticonceptiva en los sesenta y el ingreso masivo de mujeres a la universidad en los ochenta.

Consecuencias

“La participación laboral de la mujer ha permitido que los hombres tengan una menor carga económica, y esto es beneficioso ya que ahora él puede compartir con sus hijos y tener otras responsabilidades” explica la psicóloga Mary Cruz De Urioste.

EN EL AÑO 1975, LA ASAMBLEA DE LAS NACIONES UNIDAS CONSAGRÓ EL 8 DE MARZO COMO EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.


EN 1980 SE INSTITUYÓ EL 11 DE OCTUBRE COMO DÍA DE LA MUJER BOLIVIANA, EN HONOR AL NACIMIENTO DE LA ESCRITORA, MAESTRA Y LUCHADORA SOCIAL ADELA ZAMUDIO.


LAS TASAS DE FECUNDIDAD QUE MANEJA EL INE MUESTRAN QUE EN EL AÑO 2025, LA DE SANTA CRUZ SERÁ 2,2. EN LA ACTUALIDAD ES DE 3,8.

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Comentarios»

1. nadia avila - marzo 8, 2010

Ahora en dia el 80% de las mujeres esta en contra del matrimonio. ¿POR QUE? Bueno, porque las mujeres se han dado cuenta que no vale la pena comprar el marrano entero por una salchichita.
atte: Nadia Avila….XD

2. revistavamos - marzo 8, 2010

Que buen comentario Nadia! Nos aseguraremos de que nuestras amistades masculinas aporten con su opinión a respecto!

3. Pablo - marzo 8, 2010

Como cualquier ser humano, semi-víctimas y semi-cómplices. Cada mujer lleva algo de “ideal”, “temida”, “deseada” y “despreciada”. Ni más ni menos que los que portamos “la salchichita”. ¡Que siga la conversación!

4. maite - marzo 8, 2010

Me encanto… !!
Creo que todo lo que podia decir esta dicho….

5. Pablo - marzo 10, 2010

Yo como siempre, jodiendo. ¿Por qué la nota tiene una carga de que LAS MUJERES cruceñas tienen siempre un fin reproductivo, sea casadas o no? ¿Por qué no hay lesvianas en la nota? ¿Por qué la mayoría de las fuentes están tan difusas? ¿No hay mojigatas y canutas en Santa Cruz, aquellas que de verdad juran que llegarán virgen al matrimonio, onda iglesias evangélicas? ¿Por qué todos las madres asumen que sus hijas salen hasta el amanecer, se drogan y tienen relaciones? En resumen, creo que le falta más reporteo y menos opinión.

6. Revista Vamos - marzo 10, 2010

Pablo, muchas gracias por tu comentario y tus preguntas. Va mi respuesta:
No me había dado cuenta que la nota tiene una carga ‘reproductiva’, pensé que era al revés, que mostraba que las mujeres cada vez estamos menos angustiadas por el reloj biológico; pero en todo caso quizá tengas razón, no podemos negarlo, si bien existen aquellas que no sienten que vinieron al mundo para dar vida, son las menos. Toda mujer, o por lo menos la GRAN mayoría, piensa en la maternidad tarde o temprano (personalmente no conozco una que no lo haga).
Por qué no hay lesbianas (así con B labial), mojigatas o vírgenes, y por qué las fuentes están difusas… porque, como dijimos en la nota, no quisimos personalizar nada (no buscamos historias únicas o específicas) dado que la diversidad de estilos de vida y formas de pensar es tan grande, que hablar de todo ello sería tema de tesis (pero si te fijás bien, al hablar de una sociedad ‘chapada a la antigua’ encerramos ahí a las vírgenes hasta el matrimonio, a las mojigatas y a las madres que ignoran las andanzas de sus hijas).
Finalmente, no tengo más que decirte que llevo casi treinta años reporteando al respecto (o bueno ya, para no exagerar diré que desde mis 15), entre cafecitos, piyamadas, fiestas y todo tipo de tertulias femeninas en las que se toca temas que los hombres nunca en su vida conocerán, porque son eso: tertulias femeninas.

Paola Iporre

7. karla - agosto 18, 2010

En mi opinión mi estimado Pablo, tenes que leer la nota unas dos veces mas, o es que tu comentario como vos decis es simplemente por joder.


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