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EDITORIAL.- SE FUE EL TAQUIRARI marzo 8, 2010

Posted by Revista Vamos in Uncategorized.
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Don Percy Ávila dejó nuestro mundo el 12 de enero de 2010, después de 72 años de vida. Para aquellos que no sepan quién fue este hombre, basta con recordarles que es el compositor de grandes clásicos del cancionero popular de Santa Cruz, como ‘Lunita Camba’, ‘El Guajojó’ y ‘En la madrugada’. Y para aquellos que no conozcan estas canciones les recomendamos que salgan corriendo a buscarlas entre los discos de la abuela para apreciar la riqueza de obra de este músico que nos dejó tras perder la batalla contra el mal de Chagas y el Alzheimer.

De Percy Ávila pude aprender muchas cosas. Al escucharlo hablar acerca de su vida y escuchar sus rasgueos y melodías entendí la riqueza de la música de nuestra región. Aprendí que el taquirari no es un ritmo de baile ni festejos. Don Percy Ávila me enseñó a apreciar el taquirari como verdaderamente fue concebido: una melodía de desamor y despecho. Un canto a la mujer amada, una oda a las emociones más profundas. Un ritmo con tal cadencia y melodía que podía llevarte a las lágrimas sólo por escucharlo. El taquirari, esa música con letras que desgarran y queman el alma, ese himno dedicado al más sublime de los sentimientos humanos. Ávila lo sabía a la perfección, Ávila era el taquirari.

“A vos, a vos, que sabés del amor, a vos te pregunto, ¿por qué hay dolor? Dolor de amar, dolor de olvidar, y en la alegría también hay dolor”.

“Tengo las manos tiesas de arañar el tiempo. Tengo la voz cansada de gritar, mañana”.

“Se me desbordan recuerdos y recuerdos, de aquel buen tiempo que nunca volvió. Sigo la huella, buscando mi estrella. Ya no soy bueno, la ausencia me cambió”.

Algunas de sus palabras, amados lectores, verdaderamente tienen el poder de hablandar el corazón.

El lamentable y triste retornar siempre a la queja, a la decepción por saber que Ávila murió solo, pobre y casi abandonado. Él, a la vez, es el reflejo de esta sociedad que come a sus artistas, que los deja varados en la esquina más oscura, que ni siquiera es capaz de agradecer o retribuir por las obras que nos dejan. Qué injusta Santa Cruz con sus talentos, tan terriblemente insensible y egoísta. Casi como las mujeres a las que Ávila conoció a lo largo de su vida. Según sus propias palabras: ““He tenido muchas compañeras y desde muy joven, pero no tantas como hubiese querido. Aunque siempre debo agradecer a esas señoritas la inspiración que despertaron en mí para escribir temas como El Guajojó. La mujer es lo más hermoso que me pudo ocurrir; niñas, jóvenes o viejas. Pero es una pena que siempre nos lastimen”.

José Andrés Sánchez – Director Editorial

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Comentarios»

1. mariana - junio 17, 2010

HOLA soy marian y necesito informancion sobre el taquierari xq estoy haciendo un trabajo preactico :) gracias
besosss:)♥

2. sam - noviembre 22, 2010

hola me llamo samuel me interesé por el taquirari hace poco,me parece que ya llegó hasta japón. me gustaría intercambiar ideas opiniones mi correo es
taquirari21@hotmail.com gracias me gustó la descripción de este estilo a que hacen referencia.


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