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ÁNGEL CAREAGA: DE UN ESCENARIO A OTRO julio 20, 2010

Posted by Revista Vamos in Uncategorized.
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La Paz tiene voces que pueden hablar por ella, que la exploran, que la descubren, que la muestran desde sus diferentes ángulos de expresión artística. En esta edición quien tiene la voz es Ángel Careaga, productor y conductor de tv

Ángel Careaga tiene experiencia en actuación de teatro y audiovisuales (“He hecho cuatro teleseries, cinco películas, más de 50 cortometrajes y como ocho obras de teatro”), así como en producción de programas de radio y televisión (Contacto, Axesso, Salamandra), también ha estado inmerso en la producción de artistas (“como Quirquiña o en algún momento el retorno de Loukass, también el baladista paceño Rodrigo Rojas y el dúo de trova Negro y Blanco”). Con su trabajo ha logrado conocer a mucha gente de la movida cultural, no solamente de La Paz sino de todo el país, y entender las dinámicas que se entretejen en este ámbito.

Actualmente lleva adelante el programa Salamandra, que se emite hace tres años por el canal estatal Televisión Boliviana, donde ha trabajado con diversas programaciones pasando por las presidencias de Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Mesa, Eduardo Rodríguez Veltzé y ahora Evo Morales. “Salamandra es un programa apolítico con un 85% de contenido que te habla de arte, cultura, convivencia, bien común… es un programa completamente independiente -que recién este año cuenta con un auspiciador oficial (los dos anteriores se sostuvo con el trabajo de su productora ‘Claroscuro)-, pero lastimosamente muchos lo catalogan como político por salir en el canal del Estado. “Cuando comenzó nos llamaban masistas, evistas, llamas y hasta indios de mierda, pero ya hemos logrado mostrar que nuestro trabajo es completamente constructivo”, comenta sobre los preconceptos que debe superar su equipo de producción.

¿Cómo describís el momento cultural que se vive en La Paz?

Es bien diverso y desordenado, como la ciudad. Tú has debido ver que nos gusta vender en la calle, nos gusta cruzar por cualquier parte y cuando está en rojo… es igual, bien desordenado pero muy diverso.

Como ciudad grande y sede de Gobierno, algo que La Paz le tiene que agradecer al centralismo -quizá lo único bueno- es que aquí se concentran todas las artes, hay músicos, artistas plásticos, fotógrafos, bailarines.

La ciudad tiene un magnetismo muy interesante, mucha gente que llega del exterior para alguna presentación quiere repetir la experiencia. Recuerdo la primera vez que nos visitó Phillipe Bizot (actor francés dedicado a la pantomima) vino para dar dos funciones en el Teatro Municipal en un esfuerzo enorme que hizo el gobierno de esa época; después de eso, Phillipe Bizot viene cada año por tres meses porque ama Bolivia, se ha enamorado de La Paz. Y esto pasa mucho, hay cineastas o dramaturgos que dicen “yo he venido por tres meses y ya estoy 14 años”, esas son historias que se repiten.

La Paz tiene eso, pero lo que le están empezando a faltar son espacios. Tú vas al Teatro Municipal y está todo copado por meses, y resulta que el Teatro Municipal es el lugar donde tienes que actuar si quieres que te digan que eres actor. Esa necesidad y esa movida cultural están generando muchos espacios alternativos: cafés que se convierten en teatro, salitas de ensayo que se abren al público.

Otra de las características de la movida cultural en La Paz es que resulta una plaza para cualquiera que llega. Estoy seguro que ningún artista cruceño, tarijeño, cochabambino, puede decir que ha llegado a La Paz y alguien le ha cerrado las puertas. No sé si somos lo más hospitalarios posibles, pero sí tenemos las condiciones y la predisposición o la intención para ayudarte a conseguir algún dato… o por lo menos eso es lo que yo quiero creer.

Además, La Paz por ser sede de Gobierno debe concentrar también mayor capital para apoyar a las artes, que seguramente artistas de otros departamentos no consiguen y por eso terminan viniendo, así que una vez más La Paz seguirá siendo el referente.

¿Creés que resulta un trampolín?

Sí. Pero yo estuve en dos festivales internacionales de teatro en Santa Cruz y me he sorprendido gratamente… deberíamos compartir esa capacidad de organización que tienen, porque en La Paz yo no he visto un festival mejor organizado que los que se dan en Santa Cruz, pensando también en el de música barroca. Las actividades que tienen en la Chiquitanía y la movida cultural que generan alrededor, es muy legítima. Creo que están combinando muy bien esa cualidad que tienen de ciudad de primer nivel con brindar nuevos espacios y brindarle al público nuevas alternativas para consumir cultura. Entonces Santa Cruz se vuelve un bastión también. Cochabamba también está empezando a fortalecer sus festivales como el Peter Travesí en teatro y cada vez se ven más bandas viajando a conciertos. Me parece que este ambiente se va a volver más diverso, pero claro La Paz por currículum seguirá siendo el referente cultural.

¿Cómo se tienen que mover los artistas jóvenes o emergentes de La Paz para mostrarse, considerando ese currículum ya consolidado?, ¿cómo creés que tienen que abrirse campo ante esos artistas que ya tienen una trayectoria?

En eso debo reconocer que somos muy rosqueros: hay una rosca del cine, una rosca del teatro, una rosca del rock… hay una rosca hasta de la cumbia y de las fraternidades folclóricas del Gran Poder. Y claro, sí, es verdad, ahora que lo comentas eso puede ser mucho más pesado de lo que parece, y tal vez ese sí podría llegar a ser un talón de Aquiles para la movida cultural aquí en La Paz: que al nuevo le cuesta mucho sacar la cabeza, y cuando la saca, si no la ha sacado bien lo van a hundir y de ahí ya no se para. El artista nuevo o el que quiere experimentar tiene que pensársela mucho, porque también aquí están concentrados los medios de comunicación y demás… si tu producto es malo, la segunda vez que quieras presentarlo no lo vas a lograr. También por la cantidad de propuestas que se tienen no se arriesga mucho. Se ven cosas nuevas que han llegado de Sucre, de Santa Cruz, y que han funcionado pero es porque se han atrevido a hacerlo, pero acá tienen mucho más cuidado, son más cautos porque claro, si quieres hacer una película la piensas: aquí vive el Paolo Agazzi que ha hecho tantas películas y también el Marcos Loayza que ha hecho otras tantas, entonces todos saben del oficio. Entonces sí, los artistas nuevos tienen que pasar por ese filtro, tienes razón, no lo había pensado así y eso es bastante serio.

Y también tienen el  reto de mostrarse a un público ya conocedor, más exigente…

Sí, claro, además que te identifican facilísimo, si haces música al tiro te dicen: “Oye pero tú tocas medio como el Grillo, no?”; si haces teatro: “De la escuela del Mondaca, no?”. Todo el tiempo te están buscando a ver a quién te pareces. Sería interesante poder salvar eso, poder decir: “Si bien me han comparado con… éste es mi aporte”.

En ese sentido en La Paz están apareciendo muchos tributos, hay una demencia para hacer tributos, incluso en las artes escénicas –hasta hace poco estaban interpretando los ‘Monólogos de la vagina’-, y claro, es como que la manera más fácil de poder entrar en el círculo sin que tengas que presentar tu propio producto y por lo tanto sin que te lo critiquen.

¿Cómo es el público paceño?

Es complicado. Yo me reí mucho cuando Ricardo Arjona ganó algo de 7 Gaviotas en Viña del Mar, y en la conferencia de prensa un periodista le pregunta cómo se ha sentido al cantar para el público más difícil de Latinoamérica. Ricardo Arjona contesta con mucho humor diciendo que si los artistas dicen que el público de la Quinta Vergara es el más difícil, es porque no han cantado en La Paz. Fue sorprendente su declaración.

Somos un público difícil. Debe tener que ver con que el paceño es muy frío, es tímido, entonces si no lo conmueves no te va a aplaudir. Yo creo que tiene que ver con la idiosincrasia del paceño y esa cualidad que tiene el altiplánico, igualito son los potosinos y los orureños, de que nuestra timidez nos lleva a ponernos a la defensiva y ser muy críticos con lo que vemos. La crítica del público paceño te puede ayudar en algún momento, pero nunca te va a apañar algo hecho a medias… es muy crítico, pero ojo que esto no lo hace un buen público, porque puede llegar a ser destructivo, ese que tira vasos, y si es periodista te destruye en su columna. Pero sí es un público que asiste, que consume…

¿Te ve pero no te aplaude?

Te aplaude si te lo mereces. No aplaude como para que sigas participando y como dándote la palmadita en el hombro. Pero como te digo, esta no es una cualidad, es una característica. Sí te va a exigir, pero eso nada tiene que ver con que sea un jurado calificador válido.

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Comentarios»

1. juan carlos - febrero 5, 2011

por favor angel, no te cae esa facha “fabricada” de rockero, no se, eres muy obvio, en cambio a otros pues no se les nota, son naturlaes, en cambio tu, es muy calculado, muy a la vista, no se, esos aretes, ese cabello bien hechito a lo jipi o Morrison, no se pero es bien chocante ver a un tipo asi tan poco natural, y lo peor, no te cae, tu pinta no da para eso, es como si yo siendo muy moreno y sencillo, imitara el look de Elvis, Preseley, se entiende verdad?


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